DEFINICIÓN
El concepto
de precáncer fue descrito por primera vez en 1896 por Dubreuilh.
Las dermatosis precancerosas o preneoplásicas se pueden
definir como aquellas lesiones que al dejarlas a su libre evolución
se llegan a malignizar en un porcentaje estadísticamente
significativo.
La importancia de estas lesiones es que podemos reconocer en forma
temprana las alteraciones que pueden llevar al cáncer de
la piel y hacer profilaxis.
Etiopatogenia
La gran mayoría de las lesiones precancerosas de la piel
se origina por la exposición solar. La predisposición
a presentar lesiones precancerosas inducidas por luz solar es
multigénico e involucra factores tales como color de piel
(tipo I y II) e incapacidad para la reparación del DNA.
Se han encontrado mutaciones en las células displásicas
a nivel del gen p53, algunas otras mutaciones confieren resistencia
a la apoptosis, el gen ras cuando se activa anormalmente permite
que las células se dividan aunque no deban hacerlo, produciendo
la expansión clonal de las células anormales. Éste
es el comienzo para entender coherentemente los eventos precancerosos
de la piel.
En un estudio realizado, se observó pérdida de la
heterogeneidad genotípica, que conlleva a anomalías
cromosómicas.
Clasificación
Las lesiones premalignas más frecuentes son producidas
por la exposi
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ción
solar. Otras son ocasionadas por arsénico, alquitrán
de hulla, quemaduras, cicatrices y radiación.
Existen otras lesiones premalignas menos frecuentes ocasionadas
por diversos agentes entre los que se incluyen factores genéticos,
virales e inmunológicos entre otros, que pueden transformarse
en carcinomas espinocelulares con más frecuencia, pero también
pueden ser precursoras de carcinoma basocelular y que analizaremos
posteriormente.
Queratosis
actínica (solar)
Las queratosis actínicas son las lesiones precancerosas
más comunes. La importancia del reconocimiento de estas
lesiones es su riego de transformación maligna, sin embargo,
no todas las queratosis actínicas progresan a cáncer
epidermoide invasivo. El grado estimado de transformación
varía de 0.1% a 10%. Hay una prevalencia aumentada con
la edad. En la tercera década de la vida la prevalencia
es menos de 10% y se incrementa hasta 80% en personas entre 60-69
años. El sexo masculino se ve afectado en una proporción
mayor al femenino, presumiblemente por mayor exposición
solar.
Los ojos azules y las pecas en la infancia se relacionan con un
riesgo mayor, así como la presencia de albinismo, xeroderma
pigmentoso y posiblemente el síndrome de Rothmund-Thomson.
Los niños con xeroderma pigmentoso tienen alta incidencia
de queratosis actínicas. La localización en labios
se conoce como queilitis actínica, el equivalente en los
ojos, es el pterigión. Las queratosis actínicas
inducidas por camas bronceadoras pueden producir
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Lesiones
que al dejarlas a su
libre evolución se llegan a
malignizar en un porcentaje
estadísticamente significativo.
La predisposición
a presentar
lesiones
precancerosas inducidas por luz solar es
multigénico e
involucra
factores tales como color de piel (tipo I y II).
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