PAC Dermatologia-1 Libro 7

Contenido | Anterior | Siguiente

Aun cuando es frecuente encontrar el Demodex folliculorum en las lesiones, lo más favorable es que este ácaro no sea un participante de importancia en la etiología.

   A pesar de que se demuestra con frecuencia en las lesiones inflamatorias de la rosácea la presencia de Demodex folliculorum, lo más probable es que este ácaro tenga muy poco que ver en sus mecanismos productores.3
   En la literatura se informa la asociación frecuente con gastritis, úlcera péptica e infección gástrica por Helicobacter pylori, e incluso la mejoría clínica de las lesiones cutáneas al erradicar este bacilo gramnegativo productor de ureasa.4 Sin embargo, dado que gran parte de la población general es portadora de esta bacteria y de que algunos informes no muestran los mismos resultados, esta relación permanece controvertida en la actualidad.5,6

FACTORES ASOCIADOS
O DESENCADENANTES

  • Gastritis, Helicobacter pylori
  • Demodex folliculorum
  • Exposición al sol
  • Calor
  • Alcohol
  • Estrés emocional
  • Esteroides tópicos
MANIFESTACIONES CLÍNICAS

Los marcadores cutáneos de la rosácea son eritema persistente, telangiectasias finas o gruesas, pápulas y pústulas en la región central de la cara: mejillas, nariz, frente y mentón. Casos severos pueden desarrollar hallazgos semejantes en cuello, tórax y extremidades.
   Es una condición muy común, pues afecta cuando menos a 10% de la población, sobre todo de tez blanca. Es más frecuente en mujeres quienes comienzan
a padecer sus formas leves después de los 30 años, notando un aumento del grado de las manifestaciones a medida que se acerca y se instala la menopausia. Las formas severas y tardías de la rosácea se manifiestan con la misma prevalencia en ambos sexos.
   Con fines didácticos y terapéuticos se clasifica en varios estadios (Cuadro 2).
   Prerrosácea: individuos que se sonrojan fácilmente bajo diversos estímulos.
   Estadio I o rosácea vascular: eritema moderado persistente con telangiectasias finas.

Figura 2. Eritema moderado persistente en las mejillas.
Atlas de ilustraciones. Página 84

   Estadio II o Rosácea inflamatoria: eritema persistente, telangiectasias finas, pápulas y pústulas.

Figura 3. Rosácea. Eritema intenso, papulo-pústulas.
Atlas de ilustraciones. Página 84

   Estadio III o rosácea tardía: eritema intenso persistente, numerosos racimos de gruesas telangiectasias. Además de las pápulo-pústulas, existen nódulos y edema en placas. En esta etapa, principalmente en los hombres mayores de 50 años, se desarrollan los fimas de la rosácea y las manifestaciones oculares se hacen más patentes.

Figura 4. Rosácea. Crecimiento exhuberante del tejido fibroso nasal.
Atlas de ilustraciones. Página 84


CUADRO 2. Cuadro clínico por estadios
Prerrosácea: Episodios frecuentes de flushing
Estadío I: Eritema persistente y telangiectasias
Estadío II: I + pápulas y pústulas acneiformes
Estadío III: II + nódulos, gruesas telangiectasias, fimas
(rino-oto-mento-cigo)



Contenido | Anterior | Siguiente

Copyright © 2001 Dr. Scope. Derechos Reservados.
Diseño y Programación: Educación Médica Contínua