Es
una lesión totalmente benigna que no tiene tratamiento aunque se
han informado algunos buenos resultados con derivados de la Vitamina
D3 por via tópica (fig. 17).
Mastocitosis. Urticaria pigmentosa. Es el resultado
de una proliferación benigna de los mastocitos o células cebadas,
productoras de los intermediarios de la inflamación: histamina,
serotonina, etc. Suele presentarse en los niños pequeños como manchas
pigmentadas, de uno o dos centímetros, en tronco, cara y extremidades;
lesiones que al frotarlas o con el llanto del niño se enrojecen
y toman el aspecto de una roncha con intenso prurito (signo de Darier).
En otras formas clínicas aparecen pápulas, nódulos o ampollas. Hay
una variedad llamada mastocitoma solitario y otra con lesiones difusas.
En general esta enfermedad de causa desconocida, tiende a la involución
espontánea, aun cuando hay adultos que la pueden presentar. El uso
del ketotifeno puede lograr el control de las lesiones (fig.
18).
Melanodermia apizarrada. Es una pigmentación
difusa, de color pardo que puede aparecer en algunos casos de melanoma
metastásico.
- Melanosis de causa desconocida.
- Melasma. Mal llamada cloasma (verde), es la melanosis
más frecuente en la consulta, una de las 10 enfermedades
de la piel más frecuentes. Suele llamarse también paño o
máscara del embarazo. Se trata de una melanosis facial predominante
en la
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mujer 8 a
1, de edad media. Se presenta en la mujer embarazada en 70 a
80%, inclusive se considera una señal de embarazo, aun cuando
no aparece en todos los casos. Por lo general estas manchas
desaparecen en el primer trimestre del puerperio, pero en una
tercera parte persisten.
El
cuadro clínico está caracterizado por la aparición solamente en
la cara: frente, mejillas, dorso de nariz (disposición en mariposa),
mentón, labios hasta el borde los maxilares, de manchas hipercrómicas
de diverso tono: café claro, tono azulado o francamente negras,
de superficie lisa, bordes mal definidos asintomáticas. El problema
de consulta es estético o por creerse debidas a trastornos hepáticos
o renales. La pigmentación puede presentarse en forma difusa, como
un velo o en forma moteada. Se habla de dos tipos de melasma: el
epidérmico con tonos más cafés y oscuros y el dérmico, azuloso (cerulodermia).
La evolución es crónica, progresiva o estacionaria,
raras veces hay regresión espontánea de las manchas (fig.
19).
Su
etiopatogenia es desconocida, se invocan diversos factores: radiaciones
ultravioletas, cosméticos perfumados, uso de anticonceptivos, por
tanto, su tratamiento es sintomático y paliativo: bloquear la formación
de melanina por los melanocitos mediante diversas sustancias: hidroquinona
del 2 al 4%, el ácido azelaico al 20%, el ácido glicólico
y el ácido retinoico y el ácido cógico, todos
de aplicación tópica.
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Melasma.
Mal llamada cloasma (verde), es la melanosis más frecuente
en la consulta, una de las 10 enfermedades de la piel más frecuentes.
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