PAC Dermatologia-1 Libro 6

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I. MELANODERMIAS    
En este grupo entran todas las enfermedades en que aumenta la cantidad de pigmento con o sin aumento de melanocitos.
    Estas melanodermias pueden ser localizadas como el melasma, diseminadas como la melanosis calórica o generalizadas como la enfermedad de Recklinghausen o el SIDA y de acuerdo a su posible etiopatogenia podemos distinguir las siguientes enfermedades:
  1. Melanodermias genéticas. En ellas la herencia juega el principal factor etiopatogénico aunque pueden intervenir otros factores.
    Efélides. Son las conocidas pecas, frecuentes en personas pelirrojas o de piel blanca, aunque pueden verse también en piel morena. Son manchas lenticulares de color café claro, situadas en la cara, tronco y miembros superiores, fundamentalmente en zonas expuestas a la luz solar. Hacen su aparición en la segunda infancia y se destacan más cuando la persona se asolea y habitualmente se presentan en varios miembros de la familia. En estos casos no hay aumento de melanocitos, sólo del pigmento. Persisten toda la vida, se pueden considerar como un carácter individual y no tienen tratamiento, pero nunca se comportan como precancerosas.
    Léntigo. Lentiginosis. Se confunden muchas veces con las efélides, pero las manchas lentiginosas son de mayor tamaño, variables en forma, desde unos milímetros hasta dos centímetros, no siempre relacionadas con la exposición al sol ya que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. El llamado léntigo solar o senil se caracteriza por lesiones
pigmentadas mayores que las efélides, de color más oscuro, con cierta atrofia de la epidermis. Se observa en personas de más de 50 años, con antecedentes familiares y aparecen en partes que reciben luz: cara, dorso de manos y antebrazos (fig. 1). No tienen un tratamiento definitivo. Algo ayuda la aplicación de cremas con ácido retinoico al 0.25% o de ácido glicólico al 10% y protectores solares. La dermoexfoliación produce remisiones transitorias. Es una causa muy frecuente de consulta por motivos estéticos, sobre todo en mujeres por vanidad.

Figura 1. Lentiginosis
Atlas de ilustraciones. Página 33

   En otras ocasiones las manchas lentiginosas son muy abundantes y se relacionan con otras alteraciones genéticas constituyendo varios síndromes:
    Síndrome de Peutz Jeghers. Es la asociación de lentiginosis en los labios, mucosa oral y punta de los dedos con pólipos intestinales que algunas veces pueden causar obstrucción intestinal y excepcionalmente malignizarse (fig. 2).

Figura 2. Síndrome de Peutz Jeghers
Atlas de ilustraciones. Página 33

   Síndrome LEOPARD. Es una asociación de léntigo, alteraciones electrocardiográficas, hipertelorismo, estenosis pulmonar, alteraciones genitales, retardo de crecimiento y sordera. Es muy raro.
    En las manchas lentiginosas sí hay aumento de melanocitos, no sólo del pigmento, pero estos melanocitos no tienden a formar tecas como en los nevos.
El llamado léntigo solar o senil se caracteriza por lesiones pigmentadas mayores que las efélides.

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