El cuadro
clínico del molusco contagioso en este contexto puede ser atípico y mimetizar
otras dermatosis, llegándose a confundir con entidades tales como carcinoma
basocelular, queratoacantomas y criptococosis. A la inversa, en el SIDA
la criptococosis y la histoplasmosis pueden mostrarse como lesiones moluscoides
por lo que es fundamental el estudio histopatológico de este tipo de lesiones
en el paciente HIV-positivo ya que la clínica puede ser poco confiable.
En contraste con los adultos inmunocompetentes HIV-negativos donde el molusco
contagioso se presenta en el area genital, en los individuos HIV-positivos
comúnmente involucra la cara, el cuello y el tronco, patrón que también
se observa asociado a otros estados inmunosupresores. Figura 4. Molusco
contagioso en un paciente VIH positivo Atlas de Ilustraciones. Página 100
El diagnóstico del molusco contagioso habitualmente se realiza en bases
clínicas. Casos atípicos pueden confirmarse mediante estudio histopatológico.
Los hallazgos histológicos son característicos, observándose una invaginación
de la epidermis que contiene las inclusiones virales, los llamados cuerpos
de molusco, densamente agrupados en estructuras lobulares (fig.
5).
TRATAMIENTO
A pesar de que el molusco contagioso es una enfermedad autolimitante, es
aconsejable tratarla para evitar una mayor autoinoculación y reducir a la
vez el riesgo de infección a los contactos cercanos al paciente. Se emplean
básicamente métodos destructivos locales y las lesiones |
en
lo individual responden favorablemente a una serie de modalidades terapeúticas,
con excepción de los pacientes inmunosuprimidos. Es común, sin embargo,
la necesidad de varias sesiones para tratar las lesiones que continuen apareciendo
posteriormente al manejo inicial. En lo particular y de acuerdo con otros
autores preferimos la crioterapia como el tratamiento de primera elección.
La aplicación de nitrógeno líquido en spray por 5 a 10 segundos generalmente
es efectiva, de hecho, la respuesta es más consistente que la observada
en las infecciones por virus del papiloma humano. Su inconveniente estriba
en que puede ser mal tolerado en niños pequeños con lesiones numerosas.
El curetaje es de gran utilidad y generalmente poco molesto. Sin embargo,
ante los ojos de los pacientes o sus familiares es un método un tanto agresivo
y cruento por lo que generalmente es rechazado si se ofrecen otras opciones
terapeúticas. El uso del EMLA como anestésico tópico 60 minutos previos
al curetaje es eficaz para evitar el dolor del procedimiento. También se
puede emplear con éxito el ácido tricloroacético a saturación o bien la
cantaridina que es un agente vesiculante. Esta última se tolera mejor que
el ácido tricloroacético al momento de la aplicación, pero tardíamente puede
aparecer una importante reacción inflamatoria local. La electrodesecación
suave se reporta como de utilidad. Resulta un método poco práctico, sobre
todo ante lesiones numerosas, además de que puede dejar cicatrices, por
lo que sólo pudiera recomendarse en casos muy seleccionados. Por último,
se han descrito otras modalidades de manejo como el fenol, el ácido salicilíco,
el ácido láctico y la tretinoína. |
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pesar de que el molusco contagioso es una enfermedad autolimitante, es aconsejable
tratarla para evitar una mayor autoinoculación y reducir a la vez el riesgo
de infección a los contactos cercanos al paciente. |