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La obesidad,
enfermedades metabólicas como la diabetes mellitus, el acné y los
trastornos de la queratinización favorecen la obstrucción de los
conductos sudoríparos y por lo tanto la manifestación de hidrosadenitis.
DATOS CLÍNICOS
A. Síntomas
y signos
La presencia
de abscesos dolorosos profundos, fibrosos con trayectos fistulosos
en axilas y región perianal son claves para el diagnóstico. Pueden
presentarse también en periné, pubis, areola del pezón y ombligo.
La sudoración apócrina está muy disminuida o no existe en estas
áreas por la destrucción de casi todas las glándulas apócrinas.
Cada ataque agudo se caracteriza por dolor e hipersensibilidad locales.
B. Datos de
laboratorio
El examen microscópico
de material de lesiones agudas revela estafilococos con estreptococos y
en ocasiones Escherichia coli. Los casos crónicos demuestran invariablemente
especies de Proteus cada vez más resistentes a los antibióticos.
Diagnóstico
diferencial
En pacientes
con enfermedad crónica en especial con afección de la piel perineal,
hay que pensar en trastornos como tuberculosis, actinomicosis, tularemia,
linfogranuloma venéreo, granuloma inguinal y colitits ulcerosa que
también presentan formación de fístulas y trayectos de cavidades.
Complicaciones
Rara vez hay
una infección diseminada con septicemia. La fibrosis local es intensa
con restricción de la movilidad. Se han reportado casos de fístulas
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uretrales y
rectales por compromiso anogenital profunda.
Prevención
Las medidas
preventivas tienen como fin bloquear el desarrollo de nuevas lesiones
y la exacerbación de las antiguas. Incluyen evitar traumatismos
por fricción debidos a ropa ajustada; aseo local regular. No debemos
olvidar que las enfermedades predisponentes antes mencionadas deben
controlarse.
Tratamiento
Los pacientes
con lesiones solitarias pueden tratarse de manera conservadora con
apósitos húmedos y cómodamente tibios (salinos, solución de Burow
(1:40) - en forma de compresas). Crema tópica de gentamicina, administración
intralesional de suspensión de acetónido de triamcinoloma y antibioticoterapia
sistémica. Se recomienda eritromicina o tetraciclina, o minociclina
o doxiciclina por vía oral hasta completar siete a 14 días. No debemos
olvidar que la hidrosadenitis se debe a la obstrucción de los conductos
sudoríparos y que la recurrencia que lleva a fibrosis moderada o
extensa, secuestra bacterias que no es posible eliminar con tratamiento
antibiótico sistémico y se deberá recurrir a la cirugía para su
curación. La administración de ácido retinóico (isotretinoína) se
ha reportado como de alguna utilidad.
Pronóstico
Las recidivas
con molestias crecientes e incapacidad por la presencia de abscesos
que ocasionan trayectos fistulosos y grandes áreas de cicatrización
es la regla en estos casos.
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La
obesidad, enfermedades metabólicas como la diabetes mellitus, el acné y
los trastornos de la queratinización favorecen la obstrucción de los conductos
sudoríparos y por lo tanto la manifestación de hidrosadenitis. |