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Muchas
enfermedades de la piel que exudan pueden sugerir impétigo. Incluyen picaduras
de insectos, dermatitis eccematosa y enfermedades bulosas.
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La lesión
típica se inicia como una pápula eritematosa en el área traumatizada, como
una abrasión o una picadura de insecto. Pueden desarrollarse pequeñas vesículas
pasajeras, pero la lesión evoluciona con rapidez en su forma costrosa. Ésta
es adherente, al quitarla exuda un líquido seroso turbio de color ámbar.
Se considera variante del impétigo común al producido por el fago grupo
II de estafilococo aureus llamado impétigo ampolloso, caracterizado por
ampollas flácidas que varian de milímetros hasta alcanzar 1 o 2 cm y que
resultan de la acción local de la toxina epidermolítica (exfoliatina) que
causa dehiscencia de queratinocitos. La frecuencia de esta enfermedad ha
aumentado aparentemente desde 1970 y se considera en general que el pronóstico
es bueno con la terapéutica inmediata. Otra variante del impétigo común
muy poco frecuente es la enfermedad exfoliativa o síndrome de la piel escaldada
estafilocócica, la piel se torna completamente roja con separación intraepidérmica
con signo de Nikolsky positivo.
El síndrome de piel escaldada estafilocócica la produce el estafilococo
aurus grupo II de fagos tipos 3A, 3B, 55 y 71. La salud general del niño
suele ser buena y es sorprendente su rápida resolución con tratamiento antibiótico
sistémico sin dejar cicatrices.
Una complicación de las infecciones bacterianas de tipo impétigo muy diseminadas
es la nefritis, generalmente se presenta entre niños entre los dos y cuatro
años de edad y el responsable es el estreptococo nefritógeno tipo 49, 2,
55, 56 y 31. Casi siempre hay un período de latencia que varía entre una
y cinco semanas. Durante la infección estreptocócica inicial, la hematuria
y proteinuria se encuentran en un tercio de los casos, el edema ocurre en
la mayoría de los pacientes, así como la hipertensión moderada en 60% de
los casos. Síntomas cerebrales y alteraciones cardiacas son menos frecuentes.
2. Datos de laboratorio
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El aspecto
clínico es casi tan característico que no se requiere solicitar cultivos
para iniciar tratamiento. Pueden ser útiles los cultivos y pruebas de sensibilidad
a los antibióticos en los pacientes que responden mal al tratamiento. En
pacientes que padecen nefritis posestreptocócica se han encontrado valores
elevados de antiDNAasa B, pero el título de ASO suele ser normal.
Diagnóstico diferencial
Muchas enfermedades de la piel que exudan pueden sugerir impétigo. Incluyen
picaduras de insectos, dermatitis eccematosa y enfermedades bulosas. Las
lesiones de herpes simple así como las de varicela tienen una distribución
topográfica y el aspecto clínico también es diferente, posiblemente si predominan
las costras es posible confundir el diagnóstico con impétigo.
Prevención
El aseo y la atención rápida a los traumatismos de la piel puede ayudar
a prevenir el impétigo. Los pacientes con este trastorno y sus familiares
deben aprender a bañarse con regularidad con jabones suaves y aplicar antibióticos
tópicos en picaduras de insectos, cortadas, abrasiones y lesiones infectadas,
tan pronto las noten. El impétigo en lactantes es muy contagioso y grave,
y requiere tratamiento rápido.
TRATAMIENTO
Se ha demostrado que el lavado con agua y jabón y aplicación de antisépticos
débiles para quitar las costras es muy efectivo. El sulfato de cobre al
1:1000 es suficiente y últimamente se recomienda mupirocina para tratamiento
tópico. La dicloxacilina, cefalosporina o eritromicina por vía oral durante
diez días se emplea en niños menores o cuando el impétigo es muy intenso,
no debemos olvidar que las variantes del impétigo suelen ser muy agresivas
y requieren tratamiento antibiótico sistémico. |