La
localización más frecuente es en las manos, afectando principalmente los
pulpejos de los dedos, espacios interdigitales y posteriormente la superficie
dorsal y palmar, el prototipo de este cuadro es el “eccema del ama de casa”
(fig. 3).
En
los casos con tiempo suficiente de evolución, encontramos eritema, edema,
descamación y fisuras, los cuales predominan sobre las vesículas. Sin embargo
el diagnóstico no es sencillo si tenemos en cuenta que en el caso de las
manos, están expuestas también a contacto con alergenos. Estos casos, la
mayoría y que han sido descritos por Malten13
como “eccema híbrido” requieren ser estudiados en forma completa para poder
evaluar la participación de alergia o de factores predisponentes a la irritación
como es la dermatitis atópica o bien de la interacción de todos estos factores.
En conclusión, la DCIC particularmente en las manos es
prácticamente indistinguible clínicamente de la dermatitis alérgica crónica,
requiriéndose un estudio completo que incluya historia clínica dirigida,
conocimiento de irritantes y alergenos presentes en el medio y en diversas
profesiones y la práctica de pruebas epicutáneas, indispensables para descartar
o confirmar la impresión inicial, establecer el diagnóstico etiológico y
así poder plantear medidas preventivas y el tratamiento adecuado.
DERMATITIS POR CONTACTO ALÉRGICA
La dermatitis por contacto alérgica (DCA), ya sea en su forma aguda o crónica
es el resultado de exposiciones repetidas por un tiempo muy variable a compuestos
químicos de peso |
molecular
bajo, denominados haptenos, con capacidad de reactividad con proteínas tisulares
con las cuales constituyen los antígenos y que mediante un mecanismo inmunológico
de hipersensibilidad retardada o celular, tipo IV de Gel y Coombs, el contacto
subsecuente resulta en la expresión clínica de eccema. La evolución del
conocimiento de la patogénesis de la dermatitis por contacto alérgica ha
sido considerable, de este modo es importante considerar los factores que
influyen en la sensibilización por contacto: factores genéticos, sexo, edad,
factores locales y medicamentos.
En estudios genéticos, familiares y epidemiológicos llevados
a cabo en seres humanos, se ha demostrado que la susceptibilidad para adquirir
sensibilización no sigue un mecanismo genético con penetrancia completa
y que su influencia puede explicarse sólo a través de la combinación de
los enfoques mencionados.16,17
La diferencia encontrada entre el hombre y la mujer,
reflejan más bien los patrones de exposición para diferentes alergenos en
cada sexo, que factores intrínsecos que determinen las diferencias.18,19
La dependencia que tiene la edad con relación a la sensibilización,
refleja más bien la variación de la exposición a compuestos químicos en
las diferentes edades, por ejemplo productos industriales en individuos
jóvenes o medicamentos locales y otros productos en la población de mayor
edad. Este factor debe tenerse siempre en consideración al interpretar estudios
epidemiológicos de dermatitis por contacto alérgica, basados en estudios
que relacionan la edad con los resultados de pruebas epicutáneas.20,21
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La
dermatitis por contacto alérgica, aguda o crónica, es debida a exposiciones
repetidas durante tiempo variable a los llamados haptenos que se unen a
proteínas tisulares con las que constituyen los antígenos, responsables
de la expresión clínica de eccema mediante un mecanismo inmunológico de
hipersensibilidad retardada o celular. |