Las
reacciones adversas provocadas por medicamentos originan una variedad de
síndromes, con afección localizada o multiorgánica. De todos ellos, las
manifestaciones de piel y mucosas representan la forma más frecuente y la
de mayor diversidad morfológica. Estas reacciones cutáneas se pueden producir
mediante mecanismos inmunológicos (hipersensibilidad) y por fenómenos de
otra naturaleza (idiosincrasia). La identificación de los diferentes patrones
clínicos de este tipo de dermatosis, cuya severidad varía desde formas leves
y autolimitadas (eritema fijo medicamentoso) hasta aquellas potencialmente
letales (necrolisis epidérmica tóxica), constituye la base para el diagnóstico.
El reconocimiento de este problema permite tomar decisiones, ya sea para
atenuar la magnitud del daño, o bien, para recomendar las alternativas pertinentes.
INTRODUCCIÓN
El tratamiento de una enfermedad conlleva el riesgo de reacciones adversas,
esto es un problema universal en medicina; y aunque estas reacciones pueden
involucrar cualquier órgano, una tercera parte de todas ellas se manifiesta
por lesiones de piel y mucosas. Es indudable que este es uno de los principales
motivos de consulta e interconsulta para el dermatólogo.
Además de la frecuencia con la que se presenta esta complicación
general en terapéutica, existen otros factores que le imprimen una complejidad
al problema: una expresión clínica muy variable y que además carece de especificidad
etiológica en relación con medicamentos; la evaluación diagnóstica de los
casos suele basarse en datos clínicos, ya sea porque interviene un mecanismo
|
de
producción no inmunológico, o bien, por las limitaciones tecnológicas para
demostrar que un medicamento es la causa de la reacción adversa.
El propósito de esta monografía consiste en presentar
una revisión sucinta de algunos aspectos fundamentales en materia de reacciones
cutáneas adversas por medicamentos.
CONCEPTO
Las reacciones cutáneas adversas provocadas por medicamentos (RCAM) se pueden
definir como cualquier cambio indeseable que se presenta en la piel, las
mucosas y los anexos, inducido por la administración de un medicamento ya
sea por vía tópica, bucal o parenteral.1
En forma convencional las reacciones cutáneas adversas
provocadas por la aplicación tópica de un medicamento, habitualmente son
abordadas como una forma de dermatitis por contacto, por ello no serán incluidas
en esta revisión.
EPIDEMIOLOGÍA
Dentro de las reacciones adversas causadas por medicamentos, las manifestaciones
cutáneas representan una tercera parte de todas ellas, y como grupo son
las más frecuentes.2 Aunque es
indudable que las RCAM constituyen un problema muy común, existe una serie
de limitaciones metodólogicas y en materia de administración de servicios
de salud, que hacen poco confiable la información sobre la incidencia de
estas reacciones. Aún en los países que cuentan con sistemas de notificación,
se ha calculado que incluso el reporte de las reacciones severas es menor
de 10%.3 |
|
El
tratamiento de una enfermedad conlleva el riesgo de reacciones adversas;
una tercera parte de todas ellas se manifiesta por lesiones de piel y mucosas.
Las reacciones cutáneas adversas provocadas por medicamentos se definen
como cualquier cambio indeseable en piel, mucosas y anexos, inducido por
la administración de un medicamento. |