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De
la infancia, es frecuente que el eccema atópico predisponga al eccema de
las manos en el adulto, sobre todo si realiza actividades que le exponen
a humedad, agentes de limpieza y otros irritantes marginales.
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Eccema endógeno
La mayoría de los eccemas de manos de naturaleza endógena, independientemente
de poder precisar su inicio, generalmente es precipitado o agravado por
el contacto con irritantes o alergenos.
Un ejemplo lo constituye el eccema atópico, cuyos marcadores
clínicos e inmunológicos no siempre se pueden precisar con claridad. Antecedentes
de eccema en pliegues de flexión, sugieren esta condición patológica, sin
embargo especialmente en la infancia se presenta en otras localizaciones
menos comunes, como la cara y superficie de extensión de articulaciones,
que no son sencillas de relacionar.
Es frecuente que el eccema atópico en la infancia predisponga
al eccema de las manos en el adulto, particularmente si realiza actividades
en las cuales se encuentra expuesto a humedad, agentes de limpieza y a otros
irritantes marginales. Este hecho señala la importancia de la orientación
vocacional desde edad temprana y así prevenir factores importantes en su
incidencia.
En el estudio clásico de Rystedt28,29
de pacientes atópicos, son claros los hechos ya mencionados, así mismo éste
autor encuentra que la presentación de eccema de las manos en niños atópicos,
antes de los 15 años de edad, implica un pronóstico desfavorable y una frecuencia
considerablemente mayor de eccema de manos en la vida adulta.
El abordaje diagnóstico en estos casos debe considerar
la participación de irritantes, alergenos e infección secundaria, evitarlos
y un tratamiento adecuado influye favorablemente en el manejo del paciente.
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DERMATITIS
POR CONTACTO FOTOSENSIBLE
La dermatitis por contacto fotosensible es el resultado de la aplicación
tópica de un compuesto con características químicas particulares, seguido
a la exposición a irradiación ultravioleta, cuyo espectro puede ser variable.
De acuerdo al mecanismo de producción se pueden distinguir
dos tipos: la dermatitis fototóxica (fotoirritativa) y la dermatitis por
contacto fotoalérgica que lleva implícito una reacción de hipersensibilidad.
Dermatitis por contacto fototóxica
La dermatitis fototóxica se refiere a una gama muy amplia de reacciones
que resultan de la interacción entre moléculas con propiedades fotodinámicas
y la irradiación ultravioleta, son el resultado de un daño tisular directo
y no implican un mecanismo inmunológico. Los agentes con potencial fototóxico
pueden alcanzar la piel ya sea por contacto directo o por absorción sistémica.
Clínicamente se asemejan a una quemadura solar exagerada,
que en casos severos puede presentar ampollas, la pigmentación residual
es frecuente (fig. 17).
Uno
de los ejemplos más conocidos es el de la dermatitis fototóxica producida
por furocumarinas (psoralenos), presentes en algunas plantas. Clínicamente
se caracteriza por lesiones eritemato vesiculosas que tienen una morfología
lineal o estriada y que dejan como secuela hiperpigmentación postinflamatoria
(fig. 18).
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