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El
yoduro de potasio se considera como el tratamiento específico de la esporotricosis.
El yoduro de potasio se administra por vía oral, generalmente bajo la forma
de cucharadas, siendo la dosis óptima de 4 a 6 g/día en el adulto y de
1 a 3 g en los niños.
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En el
estudio de 50 casos de esporotricosis en el laboratorio de dermatopatología
del Centro Dermatológico Pascua, se encontraron cuerpos asteroides y células
levaduriformes en el 46% (fig 8).22
PRONÓSTICO
Enfermedad benigna, en general; las formas cutáneas comunes (linfangíticas
y fijas) tienen buena respuesta al tratamiento yodurado y, en ocasiones,
muestran tendencia a la curación espontánea.
Las formas cutáneas extensas y crónicas, especialmente
si hay compromiso óseo, suelen mostrar resistencia al tratamiento yodurado
y dejar incapacidad funcional.
Las formas hematógenas y viscerales tienen mal pronóstico
por presentarse generalmente en alcohólicos crónicos e inmunodeficientes.13,23
TRATAMIENTO
El yoduro de potasio (IK) se considera como el tratamiento específico de
la esporotricosis. Los dermatólogos franceses, a principios del siglo XX
utilizaban el yoduro de potasio para el tratamiento de la sífilis, dándose
cuenta de que los casos que sí curaban no eran de sífilis sino de esporotricosis
que entonces comenzaba a ser estudiada.4
El yoduro de potasio no tiene acción directa contra Sporothrix
schenckii, que puede crecer en los medios de cultivo en presencia de
IK a altas concentraciones. Se piensa que más bien su acción es indirecta,
facilitando los procesos de inmunidad celular o general. El yoduro de potasio
(IK) se administra por vía oral, generalmente bajo la forma de cucharadas,
siendo la dosis optima de 4 a 6 g/día en el adulto y de 1 a 3 g en los niños.
Esta dosis diaria se reparte en 3 |
tomas,
una después de cada comida. Es conveniente empezar por dosis más pequeñas
de 1 a 2 g e ir aumentando poco a poco con el fin de evitar efectos adversos
como gastritis o estados inflamatorios en vías respiratorias (rinitis, faringolaringitis,
bronquitis). En los casos comunes se obtiene la curación en dos a tres meses
pero es necesario continuar el tratamiento a dosis reducidas por uno a dos
meses más, a fin de evitar recaídas.
Cuando se presentan los efectos adversos, no siempre
es necesario suspender el tratamiento, sino administrar dosis reducidas
a la mitad a la tercera parte, ampliando el tiempo de tratamiento.
En los casos de intolerancia absoluta o en los que haya
otras contraindicaciones del yoduro se han utilizado otros tratamientos
como: la esporotricina en dosis progresivas por vía intradérmica.13,24,25
El calor local ha sido utilizado para el tratamiento
de la esporotricosis, basados en la termolabilidad de S. schenckii
26,27
En cuanto a la griseofulvina se han comunicado algunos
buenos resultados; sin embargo, son más las publicaciones que refieren fracasos,
por lo que en la actualidad no se considera su uso.
La combinación de trimetroprim-sulfametoxasol ha sido
recomendada con buenos resultados por autores italianos.28
Nosotros lo hemos utilizado en un caso de esporotricosis cutánea con lesiones
articulares asociada a IK, observando curación clínica, la que no se había
obtenido con sólo el IK.29
Las formas diseminadas hematógenas con o sin compromiso
osteo, articular o visceral, sobre todo cuando hay un “terreno” predispuesto
(alcoholismo, diabetes, tratamientos inmunosupresores, SIDA, etc.) no basta
el tratamiento yodurado y es necesario emplear medicamentos antifúngicos
como la anfotericina B la que debe ser utilizada según las pautas recomendadas
para su uso. |