Es
una micosis superficial, cau- sada por un hongo levaduri- forme y lipofílico
denominado Malassezia furfur, para algunos autores la etiología más
bien es un complejo etiológico (Pityrosporum ovale + P. orbiculare +
M. furfur).1,2
La pitiriasis versicolor (PV) es sin duda alguna la más
superficial de las micosis, se presenta en climas cálidos y húmedos, en
nuestro país se observa más en las zonas costeras. Al igual que las levaduras
de Candida, las levaduras de Pityrosporum (P. ovale y P. orbiculare)
viven como comensales en la piel humana, en particular en zonas de grasa,
por la dependencia que tienen a los lípidos, por lo que es común encontrarlas
más en adultos jóvenes en cuero cabelludo, cara y tronco. El padecimiento
básicamente es endógeno, y son más bien condiciones externas las que hacen
que las levaduras se transformen de un estado saprofítico a un parasitario,
dando estructuras filamentosas, que caracterizan a Malassezia. Los
factores que más influyen para el establecimiento de la enfermedad, son
el calor, la humedad, aplicación de productos grasosos (aceites, cremas,
bronceadores, etc.), ciertos medicamentos como los esteroides tópicos y
se ha considerado que una dieta rica en grasas también influye en el mayor
desarrollo de los microorganismos. En general el sexo no tiene influencia
en el padecimiento, pero sí la edad; es más común en los adultos jóvenes,
más bien relacionado por mayor actividad y producción de grasas, aunque
se pueden observar casos en ambos extremos de la vida, desde niños recién
nacidos hasta ancianos, y lo importante es que las características morfológicas
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topográficas
de la PV son en ocasiones distintas de las de los
adultos jóvenes.1-5
ASPECTOS CLÍNICOS
La topografía clínica de la PV, está básicamente siguiendo las zonas grasas
de la piel, de aquí que se presente sobre todo en tronco por su cara anterior
y posterior, cuello y raíces de los brazos; excepcionalmente en cara, ingles,
piernas y región glútea. Hay que resaltar que en niños de pequeña edad la
topografía más común es en la cara. Morfológicamente la PV desde sus primeras
descripciones se ha dividido en dos tipos clínicos, en la variedad hipocromiante
e hipercromiante, formada básicamente por placas o manchas cubiertas de
fina escama o furfuráceas (de aquí el nombre del hongo), con bordes irregulares,
pequeñas y que cuando se hacen crónicas tienden a confluir.1,2,5
En general se dice que la variedad hipocromiante
es más frecuente en pacientes de piel morena (fig
1), por eso es la que predomina en nuestro medio, y en cambio la hipercromiante
(fig 2) es propia de pacientes con piel clara;
sin embargo, podemos observar en algunos casos de individuos con piel morena
la variedad hipercromiante, o bien individuos morenos con la clásica variedad
hipocromiante, pero en zonas en donde no se expone la piel frecuentemente
al sol (axilas, ingles, pliegue interglúteo, etc.) se presenta hipercromiante,
es decir, coexisten dos variedades.1-5
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La
variedad hipocromiante de pitiriasis vesicolor es más frecuente es pacientes
de piel morena y por tal razón predomina en nuestro medio. |