Por citar
los más importantes: el Candiselect, que diferencia a C. albicans
de las no-albicans,
| pero el más útil
es el medio |
CHROMagar-Candida que
permite el reconocimiento de 5 especies y 4 géneros; este último medio lo
consideramos como el más útil para la rutina e identificación de primoaislameto
de las especies de Candida.16,17
Para cualquier cepa de Candida aislada la forma
más precisa de identificación, sigue siendo las pruebas fisiológicas como
la filamentación en suero y producción de clamidoconidias (específica de
C. albicans) y sobre todo las pruebas bioquímicas, mediante zimogramas
y auxonogramas; afortunadamente, en la actualidad hay técnicas comerciales
(API y Microscan) que nos dan resultados rápidos y confiables.2
Las pruebas inmunológicas son armas más sofisticadas
pero no siempre más útiles para el diagnóstico de candidosis. Las más utilizadas
son la determinación de anticuerpos por diferentes métodos, pero sólo son
útiles en los casos de candidosis graves o sistémicas. Otra de las técnicas
de más sensibilidad es la determinación de antígeno (de pared celular) mediante
pruebas de aglutinación directa; es una prueba sencilla, fácil de realizar,
pero sólo útil en candidosis sistémicas, en septicemias o infecciones pulmonares
o neurológicas. De las pruebas más recientes, sin duda alguna la determinación
mediante técnicas de PCR, son las de mayor sensibilidad, pero en general
son técnicas caras y difíciles de adaptar a la rutina.1,2,18
TRATAMIENTO Y PROFILAXIS
El tratamiento depende del tipo de candidosis y del factor predisponente
asociado; en general se pueden dar tratamientos tópicos o sistémicos.
TERAPIA TÓPICA
Se recomienda para casos sencillos, con factores predisponentes de poca
importancia. El tratamiento puede ser desde la corrección del pH, o bien
la administración de fármacos específicos. La nistatina es uno de los medicamentos
más útiles en los casos de candidosis banales, siendo particularmente útil
en los |
casos orales y vaginales. Últimamente este producto ha cobrado más importancia
no sólo como tratamiento, sino como profiláctico, recomendado sobre todo
en pacientes inmunosuprimidos que tienen la facilidad de repetir la candidosis;
se sugiere particularmente en pacientes con SIDA, cuando su cuenta de linfocitos
CD4 no es menor a 200 cels/mm3, y en pacientes con linfomas y
leucemias.19
Los imidazoles tópicos tienen por lo general buena acción
y son recomendables en candidosis intertriginosas; existen otras presentaciones
que también son útiles para mucosas (geles, óvulos, etc.). El tiempo promedio
de terapia varía, pero por lo regular oscila entre 10-20 días, con una o
dos aplicaciones por día (dependiendo del fármaco), los más empleados son:
bifonazol, clotrimazol, econazol, isoconazol, ketoconazol, miconazol y oxiconazol.
Otros medicamentos que tienen buena acción son la terbinafina tópica (crema,
gel o solución); la amorolfina y la ciclopiroxolamina. Estas últimas dos
vienen también en presentación de lacas para uñas y son útiles en las candidosis
ungueales que no se presenten en forma de paroniquia.2
TERAPIA SISTÉMICA
Se recomienda en los casos extensos, crónicos y con factores predisponentes
importantes. En general la terapia más utilizada es a base de derivados
azólicos: ketoconazol, itraconazol y fluconazol.
KETOCONAZOL
Se recomienda en tratamientos no prolongados, por la toxicidad que puede
presentar; en general se maneja en adultos a dosis es de 200-400 mg/día,
y en niños mayores de tres años a 3 mg/kg/día; es uno de los medicamentos
más útiles para el tratamiento de onicomicosis candidósica. Es importante
siempre remarcar que los principales secundarios son: cefalea, gastritis,
ginecomastias, hepatotoxicidad y efectos antiandrogénicos.1,2
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La
observación de pseudohifas es un dato de laboratorio de valor diagnóstico
contundente. |