PAC Dermatologia-1 Libro 2

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La candidosis pseudo-membranosa es la forma clínica más común.
Bajo el punto de vista estomatológico se puede dividir en dos tipos: el agudo comprende la variedad clínica más común que es la pseudomembranosa (fig 1) y la atrófica que se presenta más en el paladar y es propia de pacientes bajo antibioticoterapia prolongada. El segundo tipo es el crónico que incluye varias formas: la queilitis, a veces acompañada por estomatitis crónica; la atrófica crónica, que se presenta en una sola placa bien adherida y se relaciona a pacientes con prótesis mal adaptadas; la hiperplásica, clínicamente indistinguible de la de origen viral, se presenta en los bordes y es común de pacientes con SIDA, y por último la candidosis mucocutánea crónica, que es una entidad más granulomatosa y crónica (Cuadro 1).5-7

Figura 1. Candidosis oral pseudomembranosa en paciente con SIDA
Atlas de ilustraciones. Página 55

   Los intétrigos candidósicos siguen siendo la manifestación cutánea más frecuente, pero es importante comprobarlos micológicamente, sobre todo por el aumento de tiñas “incógnito” que se presentan de una manera similar a las candidosis, especialmente en pacientes diabéticos o tratados con esteroides tópicos o sistémicos. Hay que hacer un particular énfasis en tipos cutáneos raros, como son la pustulosis candidósica, que originalmente fue descrita en pacientes heroinómanos que se inoculaban los microorganismos al torrente circulatorio y se manifestaban en forma de pustulosis o foliculitis generalmente localizadas en la barba; si bien es cierto; este tipo de pacientes prácticamente no se observa en nuestro medio,
pero hemos visto también foliculitis en pacientes con SIDA y septicemia por Candida; sin embargo, la topografía no se restringe al área de barba, sino que se presenta en todas las áreas de vello corporal y por lo regular este tipo de pacientes tiene un mal pronóstico (fig 2).1,4,8

Figura 2. Foliculitis por Candida asociada a candidemia
Atlas de Ilustraciones. Página 55

    Las infecciones ungueales por Candida representan la segunda causa de las onicomicosis; las cifras varían mucho de acuerdo a los autores, pero la mayoría considera que está entre 5-15%. El papel de las levaduras de Candida en la uña sigue siendo un tema controversial y para muchos autores sólo se presenta como una verdadera parasitación en los pacientes con candidosis mucocutánea crónica o con severos trastornos de inmunidad como el SIDA; en ambos casos el papel de las levaduras es el de un patógeno primario. Para el resto de casos, Candida actúa como un patógeno secundario, generalmente asociada a dermatofitos, hongos levaduriformes o como flora transitoria en diversas onicopatías. Para comprobar su papel infeccioso, es necesario el aislamiento repetido de las levaduras y observar la presencia de estructuras parasitarias (pseudohifas). La mayoría de parasitaciones por Candida sp. son sólo en el perímetro de la uña, generando inflamación, es decir se presenta paroniquia o perionixis y de manera secundaria afectan el plato ungueal; esta forma clínica es la más frecuente de onicomicosis por Candida (70-85%), aunque algunos autores consideren que las levaduras se manifiestan como patógenas secundarias (fig 3).


Cuadro 1.
Variedades clínicas de la candidosis oral.7

AGUDA CRÓNICA
Pseudomembranosa Queilitis (angular)
Atrófica Atrófica o estomatitis suplaca
  Hiperplásica
  Mucocutánea crónica

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