PAC Dermatologia-1 Libro 2

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   Existen tres presentaciones clínicas bien definidas, de las que la más común es la forma interdigital, que inicialmente se presenta como un proceso descamativo que usualmente afecta al cuarto y quinto espacios interdigitales, enseguida se presenta maceración secundaria a proliferación bacteriana. Esto se explica por la capacidad que tienen los dermatofitos de producir sustancias parecidas a penicilina, lo cual crea una población de gérmenes no sensibles a esta como: S. aureus C. minutissimum, Brevibacterium epidermidis y Micrococus sedentarius, los cuales serían probablemente responsables en gran parte del daño subsiguiente. Estos son capaces de producir sustancias sulfuradas como metanitiol, etanitiol etc. las cuales son potentes agentes antifúngicos que explicaría la baja recuperación de dermatofitos una vez que la maceración está presente. Kligman y Leyden acuñaron los nombres de dermatofitosis simplex para la primera y dermatofitosis complex para la segunda. La segunda presentación es una forma vesículo-ampollosa sobreimpuesta en un territorio de moderada infección, hay prurito, vesículas y vesículo-pustulas que se pueden extender desde los espacios interdigitales al dorso del pie y las plantas. Esta variedad se puede complicar con linfangitis, linfadenitis y celulitis. La tercera presentación es una forma hiperqueratósica con escamas, llamada forma en mocasín que afecta principalmente las áreas más gruesas de las plantas como el talón y se disemina a los lados del pie, pudiendo presentar además escaso eritema y descamación furfurácea. Esta es causada con mayor frecuencia por T. rubrum y tiende a ser crónica y con frecuencia se asocia a tiña de las uñas; antes de las terapéuticas actuales era de difícil manejo. Puede esta forma clínica manifestarse como el conocido síndrome de dos pies una mano, donde además de los hallazgos de las plantas se encuentra una palma afectada por anhidrosis e hiperqueratosis, con aumento de los pliegues y descamación fina 14,15,16 (fig. 2).

Figura 2. Onicomicosis y tiña de los pies
Atlas de Ilustraciones. Página 53

    El agente causal más frecuente es T. rubrum pero la frecuencia puede variar en diferentes regiones geográficas. En México, Leyva, Méndez y Arenas, en un estudio retrospectivo en 1023 pacientes con sospecha de pie de atleta, encontraron el cultivo positivo en 309 de estos (30.20%). Los agentes causales fueron en 68.6% T. rubrum, en 4.85% T. mentagrophytes, en 3.8% M. canis y otros agentes fueron aislados en menor número. Otros estudios han mostrado hallazgos similares con 76% por T. rubrum, 17% T. mentagrophytes, 1% E. floccosum y 6% Candida sp.17
   El T. rubrum puede producir todas las formas clínicas y es el agente encontrado con más frecuencia en las presentaciones en mocasín, especialmente en aquellos pacientes atópicos o con infección por V.I.H. La forma interdigital puede ser producida por cualquiera de los gérmenes anteriores y además por Candida. La forma vesiculosa usualmente es producida por T. mentagrophytes.
    Gérmenes saprofitos frecuentemente aislados de la tierra, el aire, el agua o fomites producen cuadros muy similares a la tinea pedis; probablemente la infección se adquiere por contacto directo y rara vez afectan la piel o el pelo. Los agentes más frecuentes encontrados son: Scytalidium hyalinum (S. dimidiatum), Fusarium y Aspergillus; cuando se sospechan estos gérmenes debe hacerse cultivo en medio sin antibióticos.
    En resumen, el diagnóstico de la tiña de los pies debe basarse en el cuadro clínico y la confirmación micológica. El diagnóstico diferencial se hace con: dermatitis por contacto, psoriasis pustulosa, bacterides pustulosas, piodermias y dishidrosis.14
La forma más común de dermatofitosis es la causada por T. rubrum

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