PAC Dermatologia-1 Libro 1

Contenido | Siguiente
INTRODUCCIÓN
Las fotodermatosis comprenden una gama de dermatosis que directa o indirectamente están provocadas por las radiaciones solares.
Se puede afirmar que todas ellas tienen como común denominador una topografía característica la que corresponde a las superficies expuestas al sol.
El pigmento de la piel va a ser determinante en la aparición de la mayor parte de las fotodermatosis; tal es el caso de las lesiones de cáncer y precáncer que son predominantes en las personas de piel blanca aunque en otros, el mecanismo por el cual se va a establecer el daño solar viene a ser imunoalérgico y su compleja fisiopatología sigue siendo en la actualidad objeto de discusión. Algunas otras fotodermatosis quedan determinadas por factores genéticos, raciales, ambientales, los hábitos y costumbres del enfermo ya que de las características del vestido, tipo de trabajo, aficiones, cosméticos personales y otros, permiten llegar a un diagnóstico definitivo y preciso que conduzca a un adecuado manejo y tratamiento.
En nuestro país, la radiación lumínica está presente prácticamente todo el año. Las fotodermatosis en conjunto constituyen, sin lugar a dudas, uno de los grupos de afecciones dermatológicas más frecuentes.
Existen dos grupos de fotodermatosis, uno en que las radiaciones solares actúan en forma directa y que dependiendo del tiempo de exposición va a condicionar por un lado el eritema o quemadura solar si se trata de una exposición intensa y única, mientras que si se efectúa en forma sostenida por años dará lugar al fotoenvejecimiento, lesiones precancerosas y cáncer cutáneo.
La respuesta cutánea depende del tiempo de exposición y de la cantidad de radiaciones ultravioleta (RUV), así como de la longitud de
onda, de la fuente de radiación y de factores externos como viento, temperatura y humedad, son muy importantes también las características del receptor como son la edad, el grosor de la piel y su pigmento.

QUEMADURA SOLAR
La quemadura solar se origina por exposición a radiaciones ultravioleta B (UVB) y, en menor grado, a ultravioleta A (UVA). La absorción de las RUV por una molécula específica o cromóforo puede causar un daño fotoquímico directo o un daño oxidativo indirecto a biomoléculas estratégicas como el ADN y proteínas. La epidermis contiene algunos de estos cromóforos que absorben las RUV principalmente UVB, como ácidos nucleicos, aminoácidos aromáticos, ácido urocánico y precursores de la melanina. Al parecer el daño al ADN y su reparación hacen que se inicie la liberación de citocinas (interleucinas: IL-1, IL-6, IL-8, IL-10, IL-12 y factor de necrosis tumoral alfa (FNT a, entre otros) y mediadores de la inflamación (sustancia P, calcitonina, óxido nítrico), que van a modular la conducta de diferentes células como queratinocitos, células de Langerhans, células endoteliales, fibroblastos y linfocitos, produciendo vasodilatación e inflamación.
La quemadura solar se reconoce fácilmente. Después de la exposición aparece eritema y dolor, aumento de la temperatura, edema, e incluso ampollas. Histológicamente, se presenta espongiosis de la epidermis, formación de las llamadas células por quemadura solar que no son mas que los queratinocitos dañados, vasodilatación dérmica, en ocasiones con extravasación de eritrocitos, edema e infiltrado de neutrófilos y células mononucleares y exocitosis de linfocitos.
El pigmento de la piel va a ser determinante en la aparición de la mayor parte de las fotodermatosis; tal es el caso de las lesiones de cáncer y precáncer que son predominantes en las personas de piel blanca. aunque en otros, el mecanismo por el cual se va a establecer el daño solar viene a ser imunoalérgico y su compleja fisiopatología sigue siendo en la actualidad objeto de discusión. Algunas otras fotodermatosis quedan determinadas por factores genéticos, raciales, ambientales, los hábitos y costumbres del enfermo ya que de las características del vestido, tipo de trabajo, aficiones, cosméticos personales y otros, permiten llegar a un diagnóstico definitivo y preciso que conduzca a un adecuado manejo y tratamiento.

Contenido | Siguiente

Copyright © 2000 Dr. Scope. Derechos Reservados.
Diseño y Programación: Educación Médica Contínua