Asimismo,
anormalidades inmunológicas (pacientes trasplantados renales),
infecciones virales, especialmente por virus del papiloma
humano (VPH), en la etiopatogenia de algunos casos de
carcinoma epidermoide.
El carcinoma espinocelular se presenta
más frecuentemente en adultos arriba de los 40 años; sin
embargo, los jóvenes con predisposición o fotodaño extenso
pueden presentarlo tempranamente.
El carcinoma espinocelular clínicamente
puede presentarse como una tumoración hiperqueratósica,
vegetante y exofítica, ulcerada, verrugosa, por lo que
el diagnóstico clínico no es fácil, ya que se confunde
con lesiones como: queratosis actínica, carcinoma basocelular,
queratoacantoma, hiperplasia seudoepiteliomatosa, etc.
Se localiza principalmente en áreas expuestas al sol aunque
en ocasiones puede presentarse en cualquier otro territorio
(fig. 4).
Histológicamente,
el carcinoma espinocelular invasivo presenta islas y masas
de queratinocitos atípicos proliferantes en la dermis
originados primeramente en la epidermis. La atipia se
presenta con pleomorfismo nuclear con nucleolo prominente,
células multinucleadas, figuras mitóticas irregulares;
hay ausencia del patrón normal de maduración del epitelio,
perlas córneas, infiltrado inflamatorio denso de linfocitos
pequeños y puede observarse elastosis solar.
El diagnóstico, por lo regular, no
es difícil si se tiene una alta sospecha del tumor y el
diagnóstico definitivo se hará con la biopsia para su
estudio histopatológico cuidadoso.
Si el carcinoma espinocelular no es
tratado, continúa creciendo e |
invadiendo en grado variable, lo que dependerá en parte, por su grado de
diferenciación, de su origen preexistente y del estado inmunológico del
paciente. Las metástasis cuando se presentan, comprometen los ganglios regionales
y pueden extenderse a otros órganos.
El tratamiento de elección es la cirugía amplia; procedimientos
como la electrodesecación y curetaje si no lo realiza un experto, no son
de ninguna manera recomendables y la cirugía de Mohs, microscópicamente
controlada, estará indicada en casos difíciles. La radioterapia estará indicada
en tumores de difícil acceso y en pacientes de edad avanzada y en quienes
esté contraindicado el empleo de la anestesia.
La prevención seguirá los mismos lineamientos aplicables
al carcinoma basocelular.
Melanoma maligno
El melanoma maligno se ha relacionado fenotípicamente con piel blanca, ojos
claros, pelo rubio y en algunos casos, a la exposición frecuente a la luz
solar desde edad temprana.
El cuadro microscópico muestra alteraciones en la unión
dermo-epidérmica, se observan melanocitos con mitosis anormales, una importante
cantidad de melanina y melanófagos; en la dermis puede haber diferentes
grados de infiltración inflamatoria. Su extensión por la dermis, desde la
unión dermo-epidérmica hasta el tejido celular subcutáneo, determina el
nivel de invasión.
El tratamiento es, generalmente, quirúrgico. La excisión
debe ser amplia con un margen perilesional variable siempre suficiente.
Se deberá comprobar histológicamente que se encuentra libre de lesión maligna. |
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El
segundo lugar, entre los cánceres cutáneos, lo tiene el
carcinoma espinocelular debido a la exposición a carcinógenos
ambientales (As), genodermatosis, úlceras crónicas, cicatrices
de quemaduras, radiodermatitis, lupus discoide, inmunodepresión,
fototerapia con PUVA, infecciones virales y edad. |