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La
RUV es el factor más importante en el desarrollo del
carcinoma basocelular, que puede llegar a desarrollar
cierto grado de inmunosupresión.
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Carcinoma
basocelular
Este tumor es la forma más común de cáncer cutáneo y se presenta en adultos
viejos con historia de exposición crónica al sol; aunque a últimas fechas,
se observa cada vez más en personas en la segunda década de la vida.
El carcinoma basocelular se cree que se origina de células
pluripotenciales de la epidermis o de sus anexos, y muestra una dependencia
singular del estroma, crece lentamente; es capaz de producir destrucción
local extensa y raramente da lugar a metástasis.
La RUV es el factor más importante en el desarrollo del
carcinoma basocelular, que puede llegar a desarrollar cierto grado de inmunosupresión.
Clínicamente, el carcinoma basocelular típico es una
tumoración translúcida, con telangiectasias en su superficie, frecuentemente
ulcerada en su parte central, se extiende periféricamente, y puede esclerosarse,
elevar sus bordes y ser extremadamente destructivas y desfigurantes (fig.
3).
Histológicamente
se observan células semejantes a las basales que se disponen
en palizada, de núcleo grande, con escasos mitosis y sin
anaplasia. El estroma tiene abundantes fibroblastos jóvenes
y amiloide, puede haber cuerpos coloides y un gran infiltrado
infamatorio; en los basocelulares pigmentados, existe
gran cantidad de melanina en la dermis.
El diagnóstico diferencial casi no presenta
problema frente a una lesión típica. Sin embargo, muchas
lesiones benignas pueden semejar carcinoma basocelular
y viceversa, incluyendo nevos pigmentados, queratosis
seborreica, granuloma piógeno, dermatofibroma, hiperplasia
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sebácea
y otras. Otras veces, si se trata de un carcinoma basocelular nódulo ulcerativo
se puede confundir con un carcinoma espinocelular, en cuyo caso el estudio
microscópico dirá la última palabra.
El tratamiento que se prefiere es la extirpación quirúrgica
en primer lugar. La electrodesecación y curetaje pueden ser empleadas con
éxito en manos expertas. La cirugía de Mohs (cirugía controlada microscópicamente),
es un método de mayor fineza terapéutica, pero requiere de una infraestructura
adecuada. La radioterapia se recomienda para aquellos tumores localizados
en sitios difíciles e inaccesibles, o bien en personas ancianas o en mal
estado general. La criocirugía es otro método utilizado con buenos resultados
por expertos.
Para la prevención del carcinoma basocelular inducido
por el sol es obviamente recomendable el empleo de ropa adecuada y la aplicación
regular de filtros solares.
Carcinoma espinocelular o epidermoide
El carcinoma espinocelular es un tumor maligno que se origina de queratinocitos
epidérmicos alterados y se desarrolla en la mayoría de los casos, en áreas
de daño solar, aunque pueden aparecer en zonas que han sufrido procesos
inflamatorios o traumas crónicos en piel aparentemente normal.
El carcinoma espinocelular ocupa el segundo lugar entre
los cánceres cutáneos más comunes.
Por cada 8º a 10º de latitud menor se duplica la incidencia
de carcinoma espinocelular.
Existen otros factores que afectan esta incidencia como
la exposición a carcinógenos ambientales (arsénico), genodermatosis como
el xeroderma pigmentoso y la epidermodisplasia verruciforme; úlceras crónicas,
cicatrices de quemaduras, radiodermatitis, lupus eritematoso discoide, enfermos
inmunodeprimidos o pacientes en fototerapia con PUVA. |